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España, a la conquista del mercado musulmán
2014-11-06

Dubai es como un sueño fastuoso, un oasis de rascacielos y lujo en mitad del desierto donde las viejas creencias y las nuevas costumbres se entremezclan con el objetivo de recortar distancias al cielo y ganarle terreno al mar. Algo así como la alquimia de la modernidad al servicio de una reinvención constante que parece no tener fin. «Cada día, Dubai es una ciudad distinta. Emerge un nuevo edificio o se crea otra carretera. Siempre hay una novedad», comenta un taxista indio que lleva trabajando en los Emiratos Árabes Unidos desde hace más de seis años. Las rojizas arenas del desierto quedaron atrás y, ahora, Dubai se alimenta del oro negro para hacer realidad sueños imposibles. Esta ciudad es el símbolo de una nueva tierra de oportunidades en pleno proceso de explotación en la que España ya ha puesto sus ojos. El fuerte crecimiento demográfico, la apertura democrática en muchos de ellos y la alta demanda de calidad en servicios y productos específicos para su cultura convierten a los países islámicos en una de las opciones más atractivas para atraer inversión y potenciales clientes. Así lo piensa también la delegación española que la semana pasada viajó hasta Dubai para estar presente en el World Islamic Economic Forum (WIEF), un encuentro internacional de jefes de Estado, expertos económicos y agentes interesados en compartir experiencias y conocimientos sobre economía islámica.

La ciudad de Córdoba es una de las primeras que se ha puesto las pilas y buena parte de esa delegación se nutre de cordobeses. A la cabeza, Rafael Navas, primer Teniente de Alcalde, que ha cerrado un acuerdo con el WIEF para celebrar en marzo de 2015 una «roundtable» con empresarios de la ciudad y representantes de los países integrantes en este foro. «La 'Marca Córdoba' es muy conocida en el mundo islámico, pero poca gente ha estado aquí. Así que cuando llegamos al Gobierno hace tres años decidimos crear la Fundación Agrópolis para potenciar ese sello. Queremos que Córdoba sea un referente para cualquier empresa europea como punto de salida hacia el mundo islámico», señala Navas, que habla con orgullo de los avances en campos tan importantes como la agricultura o el turismo. «En agroalimentación estamos apostando fuerte por la investigación y queremos que cuando se hable de producción halal, se hable de Córdoba. Y por supuesto, peleamos para ser un referente turístico. Somos la ciudad con más títulos de Patrimonio de la Humanidad del mundo y, junto a Jerusalén, la única con edificios de las cuatro principales culturas. Ya hemos crecido un diez por ciento en turismo en el último año, pero aspiramos a seguir potenciando nuestra oferta».

Parque Joyero Dubai

Córdoba acogerá una «roundtable» en marzo para atraer posibles inversores

Otra de las grandes fortalezas de Córdoba es su parque de joyeros, el más grande de Europa. Lo conforman 140 empresas y, para ellos, el mundo musulmán es también una prioridad. «Hay muchos joyeros cordobeses que individualmente tienen clientes aquí. Pero lo que queremos ahora es descubrir el parque joyero de forma colectiva, una megafábrica con más de mil empleados y con un gran nivel de producción y de calidad», señala Arístides Bermejo, su gerente. Él explica que lo que más buscan es el oro de 24 kilates, pero también están abiertos a otro tipo de clientes. «Cuando pensamos en árabes y joyas tendemos a imaginarnos siempre a jeques cubiertos de oro, pero aquí todo el mundo necesita joyas. Para la dote, por ejemplo, que es el patrimonio que la futura esposa o familia entregan al novio antes de un enlace. Hay diferentes niveles de exigencias y tenemos que satisfacer a todos».

Obsesión por el fútbol

El mundo islámico es también un terreno de oportunidades para los pequeños empresarios. Flora Sáez dirige «Nur & Duha», una agencia de viajes especializada en el turismo para clientes musulmanes. «Cuando empezamos hace dos años, tuvimos que ser muy didácticos con los proveedores a la hora de explicarles cuáles son las necesidades de este colectivo. Es un mercado interesante que a día de hoy apenas estamos aprovechando y, si queremos acercarnos a ellos, tenemos que ser conscientes de sus demandas». Los datos hablan por sí solos: Eapaña es el tercer país más visitado en todo el mundo, pero para los árabes no está, ni siquiera, entre las cinco opciones preferenciales dentro del continente europeo. Flora explica los motivos: «Durante muchos años lo hemos tenido muy fácil para atraer turismo, y por eso mismo nos hemos quedado dormidos sin buscar nuevas oportunidades. ¿Qué les vamos a vender a los árabes? ¿Sol y playa? ¡Es lo que más les sobra aquí!», comenta entre risas. Pero los problemas van más allá de lo puramente económico: «No hay casi establecimientos halal en España y los clientes se quejan de las trabas administrativas para conseguir el visado. Muchos, cuando ven este panorama, deciden no venir».

«Muchos lloran ante la mezquita de Córdoba o la Alhambra de Granada»

Sin embargo, nuestro país sí cuenta con un gran reclamo para los turistas musulmanes. «El fútbol es ahora mismo su mayor interés. El Madrid y el Barça hacen una labor de marketing estupenda, mucho más que nuestras instituciones. Pero la mayoría desconoce el legado cultural que su religión dejó en nuestro país. Y cuando lo descubren, se emocionan. Yo he visto a muchos de ellos llorar ante la mezquita de Córdoba o la Alhambra de Granada. Tenemos que sacarle tanto partido a esto como al Madrid o al Barça»

«¿Por qué te has hecho musulmana?»

Isabel Romero, presidenta de la Junta Islámica, comparte también la opinión de Flora. «Nos falta construir la oferta. Tenemos una base muy importante, pero necesitamos seguir trabajando para atraer al turista musulmán». Conversa al islam, Romero dirige la única entidad que tiene los reconocimientos internacionales para que las empresas españoles puedan exportar al mundo árabe. «Lo halal es algo muy desconocido todavía, porque la gente sólo lo asocia a las carnicerías y cómo se tratan los alimentos. Pero es mucho más. Halal es un modo de vida, que tiene que ver con lo que ayuda a vivir mejor a las personas de manera individual pero también colectivamente», señala Isabel. A día de hoy, dentro de España sólo existe un restaurante con el certificado Halal en Córdoba y un hotel en Marbella. Sin embargo, muchos empresarios acuden a su fundación para intentar acercar sus productos o establecimientos al turista musulmán. «Es complicado que un establecimiento restrinja la venta del alcohol. Pero sí podemos garantizar al turista que una parte de la carta que va a encontrar es halal y que tiene destinado un espacio concreto para él, donde no va a ver a su alrededor cómo se sirven bebidas alcohólicas o jamones colgando». Para Isabel, basta una serie de pequeñas modificaciones para que aumente nuestro potencial como destino turístico. «Ya tenemos un buen nivel de servicios y comercios. Sólo hay que cambiar una serie de valores. Por ejemplo, introducir en la producción de alimentos pequeños cambios que el consumidor español ni siquiera notaría. Fíjate que hasta las hamburguesas de McDonalds que se sirven en Marruecos y otros países árabes se hacen en España. Así que estamos más que preparados».

Isabel también cree que hay mucho prejuicio en cuanto al mundo islámico y lo considera un lastre. «Tú que eres tan moderna, ¿cómo te has hecho musulmana?», dice que le suelen preguntar. «Yo fui primero católica por tradición familiar, luego atea, luego agnóstica y ahora, en esta religión, me siento muy a gusto conmigo misma. Es cierto que yo no podría ser una musulmana de cultura árabe, yo soy una musulmana occidental y vivo el islam acorde a mi contexto. Y puede que a nuestra sociedad le choque la forma de vestir o algunas costumbres, pero ellos son exactamente iguales que nosotros».

Dubai es, sin duda, un ejemplo de esa gran similitud. Y allí, ante 2.500 delegados de más de cien países representados en el WIEF, España ha puesto en liza todo su potencial para atraer un mercado de más de 1.500 millones de personas y dejar atrás su particular desierto, como el que rodea la ciudad que mejor representa ese auge económico.

Javier Escartín

Artículo publicado en ABC el 5 de noviembre de 2014

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